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EL PROCESO PSICODIAGNOSTICO EN PSICOLOGIA CLINICA
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| Autora : Lic.ANA MARIA SENDON |
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La necesidad de compartir nuestra aproximación al conocimiento del sujeto con otros integrantes del equipo de salud, nos obliga a intentar relacionar los datos obtenidos a partir del psicodiagnóstico, analizados desde nuestra postura teórica, con lo consensuado internacionalmente. Por eso intentamos un acercamiento al D.S.M. IV (MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES). En un primer momento podríamos pensar que es imposible. ¿cómo relacionar una postura de base psicoanalítica, cuyo eje es el inconciente con los planteos del DSM IV, que se ocupa de los síntomas, de lo fenomenológico, de lo observable, de la conducta. Parecen incompatibles. Veamos someramente que nos propone el D.S.M. IV: DSM IV EVALUACIÓN MULTIAXIAL Implica la evaluación del sujeto en varios ejes, cada uno de los cuales abarca un tipo diferente de elementos que confluyen para la comprensión del sujeto, la estrategia de abordaje terapéutico y el pronóstico. · EJE I: Describe los distintos trastornos mentales excluyendo los Trastornos de la Personalidad y el Retraso Mental. · EJE II: Trastornos de la Personalidad y el Retraso Mental. Se incluyen también los mecanismos defensivos y las características desadaptativas de la personalidad. · EJE III: Enfermedades médicas actuales importantes para la evaluación comprensiva del sujeto, ya sea porque son causa de la aparición o del empeoramiento del trastorno mental. · EJE IV: Problemas psicosociales y ambientales: 1. Relativos al grupo primario de apoyo 2. Relativos al ambiente social 3. Relativos a la enseñanza 4. Laborales 5. De vivienda 6. Económicos 7. De acceso a los servicios de salud 8. Relativos a la interacción con el sistema legal o con el crimen 9. Otros (desastres, guerra, conflictos con cuidadores no familiares, ausencia de centros de servicios sociales, etc.) · EJE V: Evaluación de la actividad global. Se considera la actividad psicosocial, social y laboral a lo largo de un hipotético eje de salud enfermedad. No se incluyen las alteraciones de la actividad debidas a limitaciones físicas o ambientales. Se utilizan por lo general escalas que apuntan a cuantificar los distintos aspectos desde una mayor a una menor capacidad de adaptación. Frente a esta propuesta, ¿cuál es el papel del psicodiagnóstico? Evidentemente lo observable no basta. Por algo en el área clínica se continúan derivando pacientes para psicodiagnóstico. El eje V tiene que ver con una evaluación globalizadora interdisciplinaria Si bien el eje III es privativo del área médica y el IV responde más a la actividad del sociologo o del trabajador social, es en los ejes I y II en los que el psicólogo tiene mucho para decir. ¿Quién sino el psicólogo, a través de un Psicodiagnóstico que incluya evaluación cognitiva, es el que determina el C.I. de un sujeto para diagnosticar un retraso mental? El Psicodiagnóstico clínico, por otro lado, permite escuchar al sujeto que nos habla, a través de las diferentes técnicas, de un modo simbólico, de su conflictiva, de sus ansiedades, de sus recursos internos, de su modalidad vincular y de su particular manera de sufrir, desestimar o desmentir la realidad. El Psicodiagnóstico no se limita a ubicar al sujeto en un cuadro psicopatológico sino que va a tratar de aprehender la defensa estructurante, las subsidiarias, las ansiedades. La nosografía funciona como un código común que nos facilita, con un lenguaje compartido, un reconocimiento intelectual de aquello que el sujeto padece. El Psicodiagnóstico permite distinguir. Distinguimos la manera particular en que está posicionado el sujeto, su singularidad. No se limita a ubicarlo en una nosografía sino que marca su individualidad, posibilitandonos reconocer su modo peculiar de vincularse con la realidad, facilitandonos el acceso a la comprensión de su padecer. |