Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

 

EL PSICODIAGNOSTICO EN EL AREA CLINICA

En el área clínica el psicodiagnóstico adquiere una connotación particular ya que la mayoría de las veces se constituye como el punto de partida de un proceso terapéutico. A diferencia de las otras áreas, el entrevistado concurre generalmente a la consulta por demanda espontánea. Esto que en sí mismo podría constituir una ventaja sobre las áreas laboral y forense, ya que contamos teóricamente con la colaboración del sujeto, puede ser también un escollo. Si bien no aparecen las resistencias conscientes sï debemos contar con las inconcientes y además, con la fantasia de curación , con el peso que esto conlleva. Se les otorga a las técnicas una connotación de adivinación mágica y se coloca al entrevistador en el lugar del saber omnipotente. “Ud. sabe, Ud. puede decir qué me pasa”. ¡Como si fueramos nosotros y no él quienes pudieran hablar acerca de su padecimiento! Consideramos entonces el psicodiagnóstico como un proceso en el que se da una peculiar relación entre un entrevistado y un entrevistador. Los “tests” ocupan un lugar casi cabalístico y despiertan, al mismo tiempo, ansiedades de tipo persecutorio. La relación con el entrevistador es, en términos generales, infantil y dependiente. Pero también él es capaz de descubrir lo negativo oculto. Se generan fantasías y temores en relación con la locura o con la relación del síntoma con el compromiso orgánico. La conducta ante el psicodiagnóstico puede adquirir toda una gama de matices y es en sí misma un indicador diagnóstico. Podemos observar desde una actitud adaptada que implica el compromiso efectivo con la tarea, hasta la actitud detallista y paranoide por un lado o la resolución impulsiva que implica descalificación y desvalorización del otro. Un sujeto que necesitamos evaluar constituye un enigma. Frente a posturas que tienden a un máximo de objetividad y cientificismo, donde impera lo cuantitativo, preferimos plantear el Psicodiagnóstico con una mirada clínica y una escucha analítica que privilegie la palabra antes que el número. Consideramos que, a partir del proceso total, que incluye no sólo la evaluación de las técnicas desde un enfoque dinámico, sino el análisis de la transferencia y la contratransferencia, podremos “leer” lo particularizado y singular de cada uno de los aportes del sujeto. Desde este lugar, y priorizando el discurso, lo verbal y lo paraverbal, pretendemos incluir en el análisis del material obtenido una comprensión psicoanalítica. Pensamos que esta postura nos permite asomarnos al abismo de lo desconocido y acercarnos al enigma que constituye un sujeto y que se constituye en el desafío que debemos asumir como psicodiagnosticadores.