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UN MODO DE ABORDAJE EN ORIENTACIÓN VOCACIONAL
Autora : Lic.Magda E. Casarosa

 

¿Por qué Orientación Vocacional (O.V.) conforma un área específica dentro de la especialidad de Psicodiagnóstico en el quehacer del psicólogo? Por qué no incluirla como una tarea en el Área Educacional? Estas preguntas se plantearon en el primer encuentro con los miembros del staff que iniciamos esta página, cuya reflexión quiero compartir con ustedes porque nos permite la delimitación del campo de acción a la vez que nos introduce en un concepto nodal de nuestra práctica: la identidad vocacional-ocupacional. ¿Por qué, entonces, no definir primero la identidad del área? La O.V. es el campo donde confluyen fundamentalmente dos disciplinas: la pedagógica y la psicológica. La O.V. interesa, pues, a distintos ámbitos (educacional, social, clínico), y es la articulación particular de cada uno de ellos lo que delimita su área específica. El marco de referencia que fundamenta nuestro abordaje de la O.V. proviene de los aportes del psicoanálisis así como también de la psicología social, de los cuales derivamos distintas técnicas y un método específico: el clínico. Concebimos la O.V. como una tarea clínica cuyo objetivo es acompañar a uno o más sujetos en el planteo de sus conflictos y reflexiones sobre su futuro, para intentar la elaboración de un proyecto personal que permita a los orientados aprender a elegir un estudio u ocupación y prepararse para desempeñarlo. Bohoslavsky dice que es “la colaboración no directiva con el consultante que tiende a restituirle y/o promover el establecimiento de una imagen no conflictiva de su identidad profesional”. Elaborar un proyecto vocacional-ocupacional pone al descubierto la problemática del sujeto y sus disposiciones psicopatológicas pues condensa toda la historia previa de esa persona y -al mismo tiempo- anticipa su futuro; y es allí donde nuestra función de orientadores consiste en acompañar, levantar los obstáculos que impiden el progreso en la elección. Esta elección se torna difícil porque implica la construcción -o no- de la Identidad Ocupacional. La I.O. es considerada, por lo tanto, no como algo dado sino como un momento de un proceso que se halla sometido a las mismas leyes y dificultades que aquel que conduce al logro de la identidad personal. Dado que la I.O se desarrolla como un aspecto de la identidad personal tienen que entenderse como la continua interacción entre factores internos y externos a la persona; los problemas vocacionales tendrán que entenderse entonces como problemas de personalidad determinados por fallas, obstáculos o errores de las personas en el logro de la I.O. Por supuesto que todo conflicto ante la elección de una manera de ser a través de algo que hacer (de una ocupación) expresa una no integración de identificaciones diversas. Y cuando estas identificaciones se integran decimos que el consultante ha alcanzado su identidad ocupacional: sabe qué es lo que quiere hacer, de qué manera y en qué contexto; incluirá por tanto un cuándo, un a la manera de quien, un con qué, un cómo y un dónde. Quién consulta en O.V.? Personas –generalmente en el cambio de un nivel educativo a otro- cuya dinámica interna abarca no sólo los conflictos y dificultades referidos a la elección de carrera o trabajo sino a la persona toda. Por eso la principal dificultad que enfrentamos no es la de hacer un diagnóstico de personalidad sino un diagnóstico relativo a la problemática vocacional. Son problemas vocacionales todos aquellos que implican poner en juego mecanismos de decisión ante opciones ocupacionales. Cómo abordamos esta problemática? A partir de la escucha clínica como método operativo: posibilitando al orientado desplegar sus interrogantes, sus temores, fantasías y expectativas frente a la futura elección; confrontando el conocimiento adquirido con oportunidades educativas y campos ocupacionales. Nos valemos de técnicas auxiliares para ayudar a construir el proyecto vocacional-ocupacional, estas técnicas incluyen tests proyectivos (pareja educativa, imágenes ocupacionales, visión del futuro, TCF-OV, desiderativo ocupacional, etc.) dramatizaciones, juegos, técnicas informativas, y expresivas, etc. También empleamos técnicas de habilidades e intereses (como el C.I.P, Labaké, etc.) con modificaciones que apuntan a centrar el análisis en el aspecto cualitativo. La selección de cuáles técnicas utilizar dependen de varios factores: si el abordaje es en forma grupal o individual, del momento evolutivo del consultante y la conflictiva planteada, del momento específico del proceso. Hoy presentamos el marco conceptual, la estructura formal dentro de la cual actuamos, nuestro modo particular de abordar esta problemática. Nuestro objetivo es conocer y pensar también otras modalidades, provenientes de otros marcos conceptuales, y hacer de este espacio un lugar de intercambio y debate de ideas que nos posibilite enriquecer cada vez más la especialidad.