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Orientación Vocacional
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CW Psicodiagnóstico



Área Orientación Vocacional

Editora: M. Casarosa

Colaboradores: Lic.Cecilia Aruzzi, Lic.Andrea Sánchez Lic. Alejandra Sollosqui

La Orientación Vocacional es el área que se especializa en el acompañamiento de la elección que define la identidad ocupacional-vocacional de una persona. Este complejo proceso de elegir qué hacer y quién ser está atravesado de una manera muy particular por el contexto social-educativo-económico-cultural-familiar, por ello se utilizan diferentes técnicas que permiten desplegar esta problemática: desde la reflexión de la propia incertidumbre, de las expectativas y temores, de las influencias del entorno, hasta la búsqueda activa de información de profesiones / ocupaciones que existen, etc.). Está dirigido a adolescentes (generalmente en el cambio de un nivel educativo a otro) y adultos que buscan una re-orientación ocupacional y / o vocacional. Es solicitado por jóvenes, por padres preocupados por el futuro de sus hijos, también por profesores y/o instituciones educativas.



Artículos:


Artículo: ¿Y dónde está el chiste?




¿Y dónde está el chiste?

Por la Lic. Cecilia Aruzzias, Lic. Andrea Sanchez y la Lic. Magda Casarosa.

Hay ocasiones en que el trabajo se detiene, la búsqueda queda trabada: la búsqueda de carreras e, íntimamente relacionada, la búsqueda de cuestionamientos concernientes al momento particular que está atravesando quien elige. En nuestra práctica utilizamos diferentes recursos para estos momentos, la elección de cada técnica es en función de las hipótesis que manejamos respecto de los motivos de detención, de la singularidad de cada persona, o grupo. La técnica del chiste consiste en presentarle al entrevistado diferentes tarjetas con caricaturas humorísticas relacionadas con las vicisitudes que implica la situación de elegir una ocupación y/o carrera, como por ejemplo la postura que pueden asumir los padres, el status que desde el imaginario social tienen algunas profesiones, la presión del entorno, las influencias familiares, etc. En las consigna se pide que elija el chiste que más le agrade y luego se trabaja con las argumentaciones de cada chiste seleccionado. Esta técnica se puede utilizar en distintos contextos, resultando particularmente útil, cuando es difícil de poner en palabras lo que sucede, generalmente esta detención da cuenta de una situación conflictiva que genera indecisión y duda. Trabajar con los chistes posibilita hablar de las cuestiones implicadas en la elección de una manera más distendida. Para el análisis de esta técnica utilizamos los aportes de la teoría psicoanalítica, en “El chiste y su relación con lo inconsciente”, Freud denomina al chiste como todo aquello que hábil y concientemente hace surgir la comicidad, sea de la idea o de la situación. La naturaleza del chiste es mirar ahí y ver lo que no está ahí, es decir que el chiste surge cuando un sentido cae para darle apertura a otro sentido por el juego de la sustitución, se sustituye metafóricamente un significado por otro significado, y así crear la posibilidad del surgimiento de sentidos siempre nuevos. Sucede en ocasiones paradójicamente, que los entrevistados dicen: “No veo el chiste”. Lo paradójico es que si la consigna pide que " elija el chiste que más le guste", elija la caricatura a la que no se le encuentra el chiste. Si lo paradójico es justamente la contradicción entre dos cosas o ideas, se trataría entonces que el estar tan implicados en la situación, impide pensar en lo que sucede, tomar distancia y poder realizar una elaboración, por lo tanto el efecto cómico no se produce. Hay un solo sentido, la caricatura calca de la realidad lo que está sucediendo al entrevistado, se lee literalmente, que al mismo tiempo queda atrapado en "una elección", que no lo divierte. El efecto del chiste es divertir, verter en dos; lo cómico surge cuando es posible este desplazamiento de los significantes que permite que un significado vierta en otro provocando un nuevo sentido; y tanto más excelente será el chiste cuanto menor sea la alteración y antes se experimente la impresión de que se han dicho cosas distintas con las mismas palabras. Si se explica el chiste se pierde lo divertido. Trabajamos con los chistes también en la dinámica grupal encontrándonos con la sorpresa que muchas veces son varios en un grupo que coinciden en la elección de " El Chiste" pero no lo encuentran como tal, quedan sujetados al sin sentido o tal vez a un sobrecarga de sentido tal que no permite la circulación del deseo singular de cada uno de los integrantes. Trabajamos con los chistes y las asociaciones que de él se desprenden: qué les sucede a quienes eligen ese chiste, por qué eligieron ese y no otro; qué les causa gracia, qué no les causa gracia y por qué; qué se les ocurre acerca de cómo superar, cambiar, la situación actual, etc. En caso que el chiste no produzca el efecto cómico, no lo explicamos de manera de no obturar el proceso. Explicar, contar cuál sería la gracia de la historieta, es taponar con un sentido impuesto - ya que proviene de la elaboración de otro-, la realización de un trabajo singular. Preferimos respetar el tiempo del entrevistado, tiempo necesario para que realice su proceso, para la emergencia de su propio deseo, que posibilitaría la creación de un sentido nuevo y particular. Se trata entonces, que a partir de una detención, se realice un trabajo que despliegue la posibilidad de realizar una pregunta.


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